Chiang Rai, mujeres jirafa y Golden Triangle

Como ya os hemos contado, reservamos esta excursión ya en Chiang Mai (hay gente que la reserva ya desde España). Buscamos por varias agencias, comparamos precios (porque los packs son iguales), y día completo de excursión!

De camino a Chiang Rai

Madrugamos bastante, porque el recorrido de Chiang Mai a Chiang Rai es de unas 3 horas. Nos recogió por el hotel una furgoneta con más compañeros de viaje y la guía que nos iba adelantando información de los sitios donde íbamos haciendo paradas.

La verdad que aunque son horas de viaje la minivan lleva buen aire acondicionado y era amplia. Buenas siestas nos echamos entre parada y parada.

Nuestra guía se llamaba “Juan”. No sé como se escribiría, pero así se pronunciaba.

La primera parada fue en un Hot Spring. Esto es una zona con un gran geisher de agua caliente, y pequeñas fuentes donde puedes meter los pies. Es una parada muy turística, porque este hot spring está en medio de un parking rodeado de tiendas de regalitos…

La segunda parada, impresionante, fue en el Templo Blanco o Wat Rong Khung, cuya entrada es gratuita. Antes de llegar Juan nos explicó un poco de la historia y construcción de este reciente y original templo. La parada duró cerca de una hora para que tuviéramos tiempo de verlo bien.  Realmente se ve en un periquete, el templo es precioso de ver por fuera, y por dentro están aún pintándolo. Lo curioso de la decoración interior es que en vez de pinturas de Buda y su historia, son pinturas de lo que consideran el demonio, y puedes encontrar desde dibujos de Dragon Ball, las torres gemelas de NY, Spiderman, Matrix, Kung Fu Panda, incluso cosas tan recientes como Angry Birds o Doraimon. (En el interior no está bien visto tomar imágenes… pero aquí os dejamos una pequeña muestra de lo que veréis)

No os olvidéis de ver el edificio de los baños, que parece por fuera otro mini templo más, pero son solo los aseos. Cuidan hasta el último detalle.

templo-blanco-interior

Golden Triangle – Triángulo de Oro

El Golden Triangle es la zona en la que se unen las fronteras de Tailandia, Laos y Myanmar; están unidas por el río Mekong. Allí te dan un paseo en barca, explicándote la historia y curiosidades del enclave. Como que por ejemplo está prohibido el juego en Tailandia, y justo allí en la frontera Laos tenía un casino…

El paisaje es muy bonito. Te paran en un embarcadero de Laos, en el que únicamente hay puestos para comprar regalitos. Y tras la parada vuelves al barco a acabar el recorrido.

En un principio dudamos si coger dentro del pack de la excursión el paseo por el Río Mekong en el triángulo de oro, pero al final sí lo cogimos. Esto es como otras cosas del viaje: ya que te has ido tan lejos ves todo bien.

A continuación, ya sobre tierra, nos llevaron a la zona más al norte de Tailandia, donde también había un montón de tiendas. Estuvimos un rato dando una vuelta y ya a comer.

Nosotros íbamos unos 8 en la furgoneta, y a comer nos juntamos con 10 o 12 furgonetas más en un restaurante de buffet libre. La comida bien, quizá un poco rápida porque enseguida nos hicieron levantar para ir a la siguiente parada. El restaurante estaba bien, espacioso, con buen aire acondicionado (hacía un calor también este día… recordamos que fuimos en julio, temporada de lluvias, pero no es para nada lluvia constante, solo algún rato algún día).

La última parada también era una de nuestras dudas desde el principio de plantear el viaje a Tailandia: ir a ver la tribu de las mujeres jirafa. Mi duda era porque, leyendo por internet, hay gente que lo pone fatal y otros que que guay. Entonces mi conclusión fue que era un poco teatro y que veríamos una tribu en la pobreza que además se ponen los aros en el cuello para atraer turistas más que por tradición… Bueno, el primer día en Chiang Mai encontramos a una pareja de Barceloneses, que nos dijeron que ya habían ido y les había gustado la experiencia, que sí son poblados con una zona para los turistas, pero que mantienen la tradición porque ellas lo consideran un símbolo de belleza, y que están bien cuidadas y se les veía felices. Y este testimonio nos animó más, y como lo del barco en el triángulo de oro, ya que estás tan lejos…ves todo.

De viaje a Tailandia Chiang Rai

Mujeres Jirafa de Chiang Rai

La minivan nos dejó en la “entrada” del poblado. Atravesamos un tramo, cruzamos un puente de madera debajo del que pasaba un río (más parecía una pequeña acequia, no pasaba mucha agua), y ahí estaban las mujeres de la tribu. Nada más entrar Juan saludó a todas y nos presentó a la más mayor de todas, por lo tanto la que más aros tenía. Nos sorprendió que además de aros en el cuello, llevan aros en las rodillas, e incluso las niñas pequeñas empiezan a llevar sus primeros aros. Nos explicaron que cada cierto tiempo se quitan los aros para dejar descansar los hombros, que es donde realmente recae el peso de los aros (que es bastante lo que pesan por cierto). Ósea que es un mito eso de que cuando se los quitan se mueren o no tienen fuerza para sujetar la cabeza.

Después de la presentación de esta primera mujer, nos dijeron que teníamos cierto tiempo para dar una vuelta por el poblado. Cada mujer estaba haciendo sus labores, unas hacían telas, bufandas, manualidades…y todo estaba a la venta.

La verdad que impresiona verlas, y da reparo ponerte a hacerte fotos con ellas, aunque son ellas las que te instan a acercarte y a que te sientes con ellas. Nosotros compramos más recuerditos que en ningún otro sitio por metro cuadrado, y es que ya que ellas están ahí para que las veas, que menos que comprarles cosillas. Hay que decir que tenían cosas muy originales, y todo handmade.

Es cierto que por detrás de esa calle principal donde están los puestos o casetas con las mujeres, se ven otras casetas donde hay niños y hombres, que realizan a la par su día a día.

Una vez que volvimos a la minivan ya fue para volver a Chiang Mai. Paramos a mitad de camino en una estación de servicio para repostar y aprovechamos para comprar algo de picar y agua.

Llegamos bastante tarde a Chiang Mai, nos dejaron en el hotel, donde los de la lavandería nos habían dejado toda nuestra ropita limpita y planchada a la perfección.

Cenamos prontito, y dejamos en el hotel nota de que nos llamaran un taxi para la mañana siguiente para ir al aeropuerto de Chiang Mai, ya que el siguiente destino era Krabi: a la playa de Ao Nang al sur de Tailandia.

 

Gasto diario de dos personas:

Excursión: 2800 baths
Compras y regalos: 600 baths