Excursión en Speed Boat a las Phi phi Island

Nos levantamos prontito, y desayunamos en el Hotel. Estuvimos alojados en el Beach Terrace de AoNang Beach. Para desayunar salías al restaurante de fuera que daba a la playa, y te preparaban lo que pedías (tortilla, revuelto, plato combinado, cafés, zumos…). Desayunamos muy bien todos los días además de que las vistas eran increíbles.

Nos vinieron a buscar al hotel para la excursión a las Islas Phi Phi. Una vez que llegamos a la zona del «embarcadero» nos dividieron en grupos y nos acercamos andando al speed boat. Nosotros nos sentamos fuera, en la parte delantera del barco, te daba el aire y se podía disfrutar de maravilla de las vistas. (también hay algún contra a sentarse aquí…leed hasta el final del día)

Phi Phi Islands

Desde Ao Nang estuvimos cerca de una hora en el barco hasta la primera parada, que fue cerca de una de las islas para hacer snorkel. Si no tienes tu propio equipo te dejan en el barco. Hay que tener cuidado y no acercarse al fondo (se para en zonas que cubre poco) porque una chica que viajaba con nosotros se pinchó en el pie con un pez erizo…

La primera isla a la que bajamos fue a Koh Phi Phi, a ver la playa de Maya Bay. Es la playa más turística y conocida gracias a la película de Leonardo Dicaprio «La playa». Cuando lleguéis fijaros bien cual es vuestro barco, porque está a rebosar de grupos!!

De viaje a Tailandia - Phi Phi Islands

Dimos un paseo por dentro de la isla, por donde se podía acceder con la vegetación y desde esa zona de playa. Una isla muy bonita, merece la pena ir a verla, pero sería la bomba haberla visto con la misma poca gente y tranquilidad que cuando estuvimos en Sukhotai por ejemplo.

Fuimos parando en todas las islas. En una de ellas nos llevaron a un buffet libre, tipo el que nos llevaron en la excursión a Chiang Rai (aunque comí mejor el día de Chiang Rai), y estuvimos un rato de paseo entre las calles y de compras. y… empezó a llover, pero suave.

En la siguiente isla ya había dejado de llover, y nos alejamos un poco de la zona de los barcos para tomar un poco el sol y hacernos unas fotos.

Y ya tocaba la vuelta a AoNang… y empezó a llover, fuerte, fuerte. De repente, os recuerdo que fuimos sentados en la parte delantera del barco, sin techo, al aire libre, para disfrutar de las vistas…; no se veía nada, sólo niebla y lluvia que te daba en la cara como pequeñas piedras. Tuvimos que ponernos las toallas por la cabeza, pero a la vez hacía un frío de la lluvia helador, y además el mar se estaba picando, y el speed boat cada vez daba más botes. Un viaje de vuelta de lo más entretenido y una buena anécdota. Hay que decir que todos los turistas íbamos tapados y con cara de susto, pero el piloto y el guía llevaban una cara de estar disfrutando como enanos.

Al llegar a